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jueves, septiembre 29, 2005 |
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el congreso de la cocina...
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El lunes que viene por fin llega nuestra nueva compañera de piso, así que volveremos a ser cuatro en casa. Anoche divagando su llegada me di cuenta de que cuando venga tendremos que hacer elecciones.
Lo haremos todo muy democráticamente dado que somos una casa liberal, comenzaremos nuestras distintas campañas para intentar convencer a las demás, y cuando llegue el día de las elecciones, pondremos la olla express en la mesa del salón y en fila, iremos votando. Si ninguna logramos la mayoría absoluta, haremos pactos para gobernar, y cuando por fin haya una presidenta, las demás comenzarán a redactar unos estatutos que posteriormente serán valorados en el congreso de la cocina.
Como muy probablemente no lleguemos a ningún consenso, seguiremos debatiendo y debatiendo en el congreso de la cocina hasta que un día nos aliemos tres de nosotras y tras machacar a la cuarta la echemos de casa vencida y humillada, no sin antes haber devastado y desprestigiado su cultura.
Y así, volveremos a ser tres, haremos de nuevo elecciones y todo comenzará de nuevo... y es que en mi casa, a la llegada de Ali ya seremos cuatro: una madrileña, una vasca, una catalana y yo, una castellana. |
| posted by minaya @ 6:04 PM |
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martes, septiembre 27, 2005 |
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las entradas negras del entreacto ...
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Hoy ha sido un día de esos en los que si pudiera haberse roto el cielo a mi paso, lo habría hecho. A pesar de amanecer templado, al paso de los pensamientos fugaces se fueron meando las alegrías... hay días en los que no debería preguntar para no hacer daño al corazón.
Ya no me acuerdo de los motivos que me trajeron andando a casa, ni porqué lloraba al subir las escaleras del portal, pero mucho me temo que las lágrimas no han hecho su última aparición y preparan su último acto
Tomen asiento... se levanta el telón.
Editado quince horas después para: decir que hoy todo esta bien... y lo mejor, que todo va a salir bien, lo sé... |
| posted by minaya @ 12:25 AM |
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sábado, septiembre 24, 2005 |
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la tonteria de las ocho y cinco...
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| posted by minaya @ 8:05 PM |
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lunes, septiembre 19, 2005 |
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el ombligo enterrado....
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 Con el índice comienzo a dibujar círculos alrededor de mi ombligo, y a cada círculo nacen mas círculos.
A veces el tiempo se para en un segundo inapropiado, maldito, y por mas que intente avanzar el reloj me da la espalda y no acompaña con un tac su anterior tic.
Lo cierto es que durante ese no tiempo respiro mil veces el aire cargado que ya he respirado, siento que cientos de dellavis golpean mi cuerpo hasta dejarlo seco de los demás recuerdos, que aunque ciertos, parece que me dan mas igual.
Y si el tiempo no avanza, vivo y revivo en una espiral dibujada por uno de mis dedos, revoloteo en círculos alrededor de mi ombligo y no soy capaz de ver nada mas de lo que pasó el día que me enterraron la primavera... |
| posted by minaya @ 5:35 PM |
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jueves, septiembre 15, 2005 |
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son aquellas pequeñas cosas....
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Lo cierto es que me encanta redescubrir viejos cd´s colmados de polvo que sin querer caen al suelo y porque si acaban sonando.... (como el de Ally McBeal), me encanta echarme en la cama recién duchada con el pijama puesto y la cena en una bandeja a ver CSI la noche de los lunes, me encanta la sensación que me abarca media hora antes de salir del trabajo los viernes, me encanta llegar a casa y abrir el buzón esperando que me hayan escrito una carta de las de antes a mano y que no sea una factura de teléfono, me encanta la primera calada que le doy al cigarro mientras tomo el café de después de comer, me encanta leer el periódico los domingos en un bar ante un desayuno imponente, me encanta que mis amigos decidan quedarse a dormir en mi casa y poder quedarnos hablando hasta muy tarde, me encanta abrir el bote de crema y que el olor me recuerde a mi madre, me encanta leer que hay gente a la que le gusta lo que escribo, me encanta que mi libro favorito con los años me siga gustando como el primer día, me encanta sentarme a escribir sin prisas, sin ideas y con toda la tarde por delante, me encanta la ilusión que siento cada vez que llega septiembre y pienso la cantidad de cosas que podré hacer, me encanta la sensación que me deja Quino cuando termino de leer una viñeta de Mafalda....
Pero sobre todas las cosas, me encanta mirar atrás con alegría....
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Reconozco que también me encanta la sensación de abrir la puerta del Búho cuando es Tiza la que da un concierto... como pasara hoy jueves (si, es publi...) a eso de las 21:30, si podeis pasaros, no os arrepentireis... |
| posted by minaya @ 12:23 AM |
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lunes, septiembre 12, 2005 |
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margaritas para el amor...
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Me he estado fijando estos días en el tono de tu voz, en el color de tus palabras cuando me las dices desde tan lejos. Tienen forma de susurro, me saben al pico de un helado de tarta de fresa en cucurucho, que sin llegar a saborearlo entero, disfruto desde el primero al último de tus “te quiero”. A veces siento cómo te tiembla la voz al despedirnos, me retiro el auricular por miedo a hacerme daño cuando me dices adiós, nunca se me dieron bien las despedidas, tu ya sabes que soy mas de reencuentros por sorpresa. Aún así, cargo con el móvil a la piscina y al campo, no sería capaz de perderme ni uno sólo de tus “anda tonta” mientras veo como el viento mece las margaritas del “me quiere”.... |
| posted by minaya @ 7:31 PM |
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sábado, septiembre 10, 2005 |
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dibujaba círculos rojos...
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Katerina era elegante y sofisticada, sus pestañas bailaban osadas el tango sobre sus ojos negros; inspiraba largas caladas llenas de humo, que atrevido, la rodeaba dejando entrever el armonioso compás de sus caderas. Y si Katerina reía al posar su copa de martini blanco sobre el posavasos, todos la miraban enloquecidos de amor por ella. Jugaba a las cartas en una mesa de madera, siempre rodeada del tintineo de los hielos en su copa. Las mujeres del pueblo envueltas el largas faldas de saco y blusas de algodón gastado que dejaban percibir sus enormes sujetadores armados con ballenas a los costados, no hacían si no dar mas erotismo a la reina del encaje, y es que no había prostituta igual en todo Argentina. Cuando Katerina llevaba jugada, cruzaba las piernas y elevaba su finísima ceja izquierda, se dejaba querer, y si luego la querían y ganaba, se levantaba de su silla agarrando el bajo de su falda, caminaba hacia la puerta alzando su brazo y dibujando círculos en el aire con los que invitaba a todos a beber una ronda. Los días en los que Katerina se levantaba acompañada, se recogía el pelo en un moño del que se desprendían algunos rizos discretos, salía de la habitación envuelta por el mediodía y las miradas insidiosas de las viejas que no entendían que Katerina, había nacido para sacarle provecho a sus firmes pechos y sensual manera de pronunciar las `erres’. El día en el que apareció muerta en el callejón no sólo murió una puta de lujo, sino que murieron cientos de fantasías con ella, el sueño del alcalde de dejar a su esposa, la ilusión del tabernero de casarse con ella, la utopía del médico de vencerla en la mesa de madera y luego en la cama. Y es que Katerina no era una mujer que dejara indiferente, por eso, el día en que la encontraron llorando de amor en la estación, susurrando un “no te vayas Margot, no me dejes”, cientos de tablones apalearon un cuerpo que se dejó morir, que dejó sangrar ríos de rabia contra la elegante y sofisticada Katerina. Mientras tanto, yo veía como se alejaba aquel circulo rojo y corrían tras de mi los árboles de la ribera. |
| posted by minaya @ 7:24 PM |
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